Serenata
La clásica: llegamos a la hora que digas, en la puerta o dentro de la casa. Cumpleaños, aniversario, Día de la Madre o una reconciliación que necesita ayuda.
🎺 Mariachis y serenatas
Serenatas, cumpleaños, quince años, bodas y homenajes, con una ventaja que un grupo suelto no te da: llevamos el sonido y la microfonía, así que el mariachi se oye desde la última mesa y el momento se empalma con la música de la fiesta sin silencios incómodos.
Cada ocasión pide un repertorio y una hora distinta.
La clásica: llegamos a la hora que digas, en la puerta o dentro de la casa. Cumpleaños, aniversario, Día de la Madre o una reconciliación que necesita ayuda.
Las mañanitas y el bloque de canciones justo cuando entra la torta, con el sonido de la fiesta bajado y el micrófono listo para la dedicatoria.
Entrada de la quinceañera, el vals o la canción dedicada por el papá. Se cuadra dentro del cronograma para que no choque con la hora loca ni con la cena.
Recibimiento de invitados, salida de la iglesia o el bloque de rancheras que levanta a los tíos cuando la pista se está enfriando.
Aniversarios de fallecimiento, misas de acción de gracias y homenajes, con el volumen y el repertorio que ese momento pide.
Fin de año, aniversarios y celebraciones institucionales donde el bloque en vivo rompe el hielo antes de que arranque el DJ.
La escena se repite en Duitama todos los fines de semana: llega el mariachi a un salón de 150 personas, no hay refuerzo de sonido y desde la tercera mesa nadie entiende la canción que se pidió con tanta ilusión. Nosotros llegamos con el sonido y la microfonía incluidos en el servicio, y probados antes de que empiece.
Y como también manejamos la música de la noche, el momento se cuadra completo: bajamos la fiesta, anunciamos con micrófono, dejamos el espacio al grupo y volvemos a subir cuando terminan. Si tu evento lleva además miniteca, hora loca, karaoke o decoración, va todo en el mismo cronograma y con un solo responsable.
¿Buscas papayera o grupo musical en vez de mariachi? También se consigue y se coordina dentro de la organización del evento.
Depende de cuántos músicos van, de si lo tomas por número de canciones o por tiempo de presentación, de la hora (una serenata de madrugada no vale lo mismo que un bloque a las 9 de la noche) y del lugar. Escríbenos con la fecha, la hora y la dirección y te pasamos el valor cerrado por WhatsApp, sin sorpresas al final.
Se arma por paquetes de canciones o por tiempo de presentación, lo que te sirva mejor. Lo dejamos escrito antes —número de canciones, hora de llegada y valor total— porque la confusión entre «diez canciones» y «media hora» es el reclamo más común de este servicio, y aquí no pasa.
Lo llevamos nosotros, y esa es la diferencia. Un mariachi en una sala suena solo, pero en un salón con 150 invitados o al aire libre no se oye sin refuerzo: montamos microfonía para las voces y refuerzo para los instrumentos, así que se entiende la canción desde la última mesa.
Después de la cena y antes de que la pista esté encendida, o justo en el momento emocional: la torta, la dedicatoria, la entrada de la homenajeada. Si entran con la pista llena, la gente se sienta y cuesta el doble volverla a levantar. Como también manejamos la música de la noche, ese empalme lo cuadramos nosotros y no queda el silencio incómodo de tres minutos.
Sí. Trabajamos en Duitama, Sogamoso, Paipa, Tunja, Nobsa, Tibasosa, Santa Rosa de Viterbo, Belén y municipios cercanos. El desplazamiento queda dentro del valor que te pasamos desde el principio.
Claro. Una serenata suelta es de los servicios que más hacemos. Y si además vas a montar la fiesta completa, sale mejor cuadrarlo todo junto: mismo proveedor, un solo cronograma y sin dos empresas discutiendo quién usa el micrófono.
Dinos la fecha, la hora, la dirección y la ocasión. Te pasamos el valor cerrado por WhatsApp el mismo día.