Fondo de fotos • Silla de quinceañera • Mesa principal • Arco de entrada • Vals
Montamos la decoración completa de la fiesta de quince: entrada, fondo para las fotos, silla y trono de la quinceañera, mesa principal, centros de mesa y la ambientación de la pista para el vals y la hora loca.
En unos quince años el presupuesto rinde cuando se concentra en los cuatro puntos donde de verdad se para la gente a mirar y a tomar fotos.
Los temas que más piden en Duitama son elegante en dorado y blanco, tonos tierra, negro con dorado, y los temáticos (París, mariposas, cielo estrellado). El riesgo del temático es que a los quince años una decoración muy literal se ve infantil en las fotos cinco años después.
Lo que hacemos es aterrizar el tema en dos o tres elementos fuertes (el fondo, la silla y la mesa) y dejar el resto en la paleta, que envejece mejor. Se lo decimos a la mamá y a la quinceañera juntas, porque casi siempre quieren cosas distintas.
La decoración de unos quince años se cruza todo el tiempo con el protocolo: la entrada, el vals, el cambio de zapatos, el brindis, la torta y la hora loca. Si la descarga de globos cae cuando no debe, se desperdicia el momento.
Como también hacemos sonido, luces y DJ, el cronograma queda armado entre todos: el DJ sabe en qué canción cae la descarga y la luz cambia de color justo cuando entra la quinceañera. Eso no se logra con tres proveedores que se conocen esa misma noche.
Sí, la silla o el trono para el vals y el brindis hace parte del montaje. Se elige junto con el fondo de fotos para que combinen, porque casi siempre aparecen en la misma toma.
Sí. Trabajamos el tema en el fondo, la silla y la mesa principal, y dejamos el resto del salón en la paleta. Es la forma de que se vea temático sin que se vea infantil en las fotos.
Cuando también hacemos la música, sí: queda definido en el cronograma en qué momento y con qué canción cae, igual que el cambio de color de las luces cuando entra la quinceañera.
Sí, pero hay que saberlo antes de cotizar. Un montaje grande necesita entre tres y cuatro horas; si el salón solo entrega dos, ajustamos el diseño para que quepa en ese tiempo en vez de improvisar el día del evento.
Cuéntanos el tema y el número de mesas y te mandamos la propuesta completa de decoración.