Bodas • 15 años • Grados • Empresariales • Reuniones familiares
Montamos el buffet completo con cocina y meseros propios: estaciones calientes, mesa de servicio, vajilla y personal que atiende la fila para que nadie se demore ni se quede sin plato.
El buffet necesita menos meseros que el servicio en mesa: en lugar de un equipo llevando plato por plato a cada puesto, la gente pasa por la línea y el personal sirve y repone. Con el mismo menú, esa diferencia de personal es la que baja el valor por persona.
A cambio pide dos cosas: espacio para la fila (una mesa de buffet pegada a la pared del fondo del salón vuelve todo un embudo) y control de porciones, porque si nadie sirve, los primeros se llevan de más y los últimos encuentran las bandejas vacías. Por eso nuestros buffets siempre van con personal sirviendo, no solo repartiendo.
Manejamos menús de carne, cerdo, pollo y pescado con sus acompañamientos, ensaladas, arroces, papa en varias preparaciones y opciones típicas boyacenses para eventos con invitados de fuera. Se puede montar un buffet de un solo plato fuerte con acompañamientos, o de dos proteínas para que el invitado elija.
También armamos versiones vegetarianas y platos separados para invitados con restricciones. Solo necesitamos saberlo antes, no el mismo día: preparar cinco platos aparte se hace sin problema si está avisado.
El mínimo sugerido es 30 personas. Por debajo de eso el montaje de cocina y servicio pesa demasiado en el valor por persona y rinde más una mesa de picar o estaciones, y te lo decimos de frente antes de cotizar.
Normalmente sí, porque necesita menos meseros. La diferencia no está en la comida sino en el personal. Si lo que buscas es que el evento se vea más formal y ordenado, el servicio en mesa lo logra mejor; en la cotización te mostramos las dos opciones.
Sí, porque las estaciones llevan calentador propio y se reponen por tandas desde la cocina, en vez de sacar todo de una vez. Es la razón principal por la que trabajamos con cocina propia y no intermediamos con un tercero.
Sí, el montaje incluye vajilla, cubertería, cristalería y mantelería de las mesas de servicio. Si el salón ya tiene lo suyo, se descuenta y queda claro en la cotización.
Con el número de invitados y el sitio te decimos qué formato rinde más y cuánto cuesta.